FILOSOFÍA JAPONESA.

1. ¿Sabías que los niños japoneses limpian sus escuelas todos los días durante un cuarto de hora con los profesores?, lo que llevó a la aparición de una generación de japoneses que son modestos y entusiastas en la limpieza.


2 . ¿Sabía usted que cualquier ciudadano japonés que tiene un perro tiene que llevar saco y bolsas especiales para recoger excrementos de perro? Higiene y su afán por abordar la limpieza es parte de la ética japonesa.


3. ¿Sabía usted que el trabajador de limpieza en Japón se llama “ingeniero de la salud” y puede ganar un sueldo de USD 5000 a 8000 por mes?


4. ¿Sabía usted que Japón no tiene recursos naturales, y está expuesto a cientos de terremotos al año, pero eso no le impidió convertirse en la segunda economía más grande del mundo?


5. ¿Sabía usted que Hiroshima regresó a lo que era económicamente vibrante antes de la caída de la bomba atómica, en sólo diez años?


6. ¿Sabía usted que Japón impide el uso de la telefonía móvil en los trenes, restaurantes y

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El cuento de “El saco de carbón”, bonita moraleja

“Un día, Jaimito entró a su casa dando patadas en el suelo y gritando muy molesto. Su padre lo llamó y Jaimito lo siguió, diciendo en forma irritada:

– Papá, ¡Te juro que tengo mucha rabia! Pedrito no debió hacer lo que hizo conmigo. Por eso, le deseo todo el mal del mundo, ¡Tengo ganas de matarlo!

Su padre, un hombre simple, pero lleno de sabiduría, escuchaba con calma al hijo quien continuaba diciendo:

– Imagínate que el estúpido de Pedrito me humilló frente a mis amigos. ¡No acepto eso! Me gustaría que él se enfermara para que no pudiera ir más a la escuela..

El padre siguió escuchando y se dirigió hacia una esquina del garaje de la casa, de donde tomó un saco lleno de carbón el cual llevó hasta el final del jardín y le propuso:

– ¿Ves aquella camisa blanca que está en el tendedero? Hazte la idea de que es Pedrito y cada pedazo de carbón que hay en esta bolsa es un mal pensamiento que va dirigido a él. Tírale todo el carbón que hay en el saco, hasta el último pedazo. Después yo regreso para ver como quedó.

El niño lo tomó como un juego y comenzó a lanzar los carbones pero como la tendedera estaba lejos, pocos de ellos acertaron la camisa.

Cuando el padre regresó, le preguntó:

– Hijo, ¿qué tal te sientes?

– Cansado, pero alegre. Acerté algunos pedazos de carbón a la camisa.

El padre tomó al niño de la mano y le dijo:

– Ven conmigo quiero mostrarte algo.

Lo colocó frente a un espejo que le permitió ver todo su cuerpo… ¡Qué susto! Estaba todo negro y sólo se le veían los dientes y los ojos. En ese momento el padre dijo:

– Hijo, como pudiste observar la camisa quedó un poco sucia pero no es comparable a lo sucio que quedaste tú. El mal que deseamos a otros se nos devuelve y multiplica en nosotros. Por más que queremos o podamos perturbar la vida de alguien con nuestros pensamientos, los residuos y la suciedad siempre quedan en nosotros mismos.

Ten mucho cuidado con tus pensamientos porque ellos se transforman en palabras.Ten mucho cuidado con tus palabras porque ellas se transforman en acciones.Ten mucho cuidado con tus acciones porque ellas se transforman en hábitos.Ten mucho cuidado con tus hábitos porque ellos moldean tu carácter.Y ten mucho cuidado con tu carácter porque de él dependerá tu destino.”

Para que rían un poco…chiste

Un hombre tenía tres novias y no sabía a cual de ellas elegir para
casarse. Resolvió entonces hacer un test para ver cual era la más apta para ser su esposa.Extrajo 15 mil dólares de su cuenta bancaria y le dio 5 mil a c/u de ellas y les dijo que lo gastaran como quisieran.

La primera fue al shopping, compró ropas, joyas, fue al salón
de belleza, etc. Volvió y le dijo al hombre: – gasté todo tu dinero
así, para estar más bonita para ti, para gustarte más. Lo hice porque te amo.

La segunda fue al mismo shopping y compró ropas para él, un cd player,
una televisión de pantalla plana, zapatillas de básquet, palos de
golf. Volvió y le dijo: – Gasté todo tu dinero en
regalos para ti así te hago más feliz. Lo hice porque te amo.

La tercera tomó el dinero y lo invirtió en la bolsa. En tres días triplicó lo
invertido, regresó y le devolvió los 5 mil que el hombre le había dado y le dijo:

– Invertí tu dinero y gané el mío. Ahora puedo hacer lo que quiero con mi propio dinero. Lo hice porque te amo. Entonces, el hombre pensó,
pensó, pensó, pensó, pensó, pensó, pensó, pensó, pensó, pensó, pensó,

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pensó,

(los hombres se demoran mucho pensando…), Lee el resto de esta entrada »

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