El secreto está en poder soltar el vaso

Una psicóloga en una sesión grupal levantó un vaso de agua, todo el mundo esperaba la pregunta: ¿Está medio lleno o medio vacío? Sin embargo, ella preguntó:

– ¿Cuánto pesa este vaso?
Las respuestas variaron entre 200 y 250 gramos.
Pero la psicóloga respondió: “El peso absoluto no es importante, depende de cuánto tiempo lo sostengo. Si lo sostengo 1 minuto, no es problema, si lo sostengo una hora, me dolerá el brazo, si lo sostengo 1 día, mi brazo se entumecerá y paralizará. El peso del vaso no cambia, pero cuanto más tiempo lo sujeto, más pesado, más difícil de soportar se vuelve.”
Y continuó: “Las preocupaciones son como el vaso de agua. Si piensas en ellos un rato, no pasa nada. Si piensas un poco más empiezan a doler y si piensas en ellas todo el día, acabas sintiéndote paralizado, incapaz de hacer nada.”
¡Acuérdate de soltar el vaso!

Yo estudio Psicología… gran chiste

La biblioteca de la Universidad estaba repleta de gente… Un joven encontró un lugar al lado de una llamativa rubia y le preguntó: – “¿Está libre?… ¿Te importa si me siento a tu lado?”

La chica le respondió en voz bien alta: – “¡No quiero pasar la noche contigo!”

Todos los estudiantes que estaban en la biblioteca clavaron su vista en el joven, quien se sintió avergonzado… y se retiró a otra mesa, que también tenía un asiento libre.

Después de unos minutos, la chica se encaminó a la mesa del joven y le dijo: – “Yo estudio psicología y se perfectamente lo que piensa un hombre… Te hice sentir avergonzado, ¿verdad?”

El joven le contestó en voz bien alta: – “¿1.000 euros por una noche?… Es carísimo!”

Todo el mundo en la biblioteca clavó la vista a la rubia que estaba pálida…. Entonces el joven le susurró al oído: – “Yo estudio Derecho… y sé cómo hacer sentir culpable a una persona”.

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