MAS…..INJUSTICIAS !!!!!!!!!!!..HACIENDA

Toca hacer la declaración de la renta. Más dura que nunca este año, cuando los tipos impositivos han subido y a los ciudadanos comunes apenas nos queda nada para desgravar. Hacienda somos todos. Eso llevan contándonos mucho tiempo. Hubo una época en que me lo creí a pies juntillas, e incluso protagonicé una vieja campaña publicitaria con ese eslogan. Ahora sé –sabemos– que Hacienda sólo somos unos pocos. Los que tenemos la desdicha de cobrar todo en A o de ser tan honrados que no queremos engañar al fisco, convencidos de que el fisco –qué palabra tan fea, por cierto– son todos nuestros conciudadanos.

Ahora sé –sabemos– que la inmensa mayoría de los que realmente ganan mucho se las apañan para pagar muy poco, o incluso nada. Algunos, de manera ilegal, pero otros muchos, con el propio aval de unas leyes empeñadas en favorecer a las grandes fortunas y empobrecernos a los trabajadores. Y sé también que si esas leyes cambiaran y si los inspectores se dedicaran a perseguir a los grandes defraudadores y no a la gente común, como parecen estar haciendo, buena parte de la crisis de este país se resolvería.

Pero si este año, por primera vez en mi vida, no me sentiré orgullosa de mi patriotismo al hacer la declaración y pagar lo que me toque sino que la haré con una buena dosis de indignación, no será tanto por eso como por el destino que van a dar a mi dinero. He decidido que no quiero seguir contribuyendo a los sueldos de cargos públicos que no se los merecen. De miembros de partidos o de sindicatos ineptos, cuando no claramente sinvergüenzas. O de todos esos asesores que, con suerte, recortan y pegan informes que encuentran en internet. Me niego a que sigan pagando a mi costa jamón de jabugo y vinos carísimos para las comilonas de los unos y los otros, cochazos de lujo y billetes de clase business, dietas y noches de hotel de diputados que viven en la ciudad en la que se reúne su Parlamento, televisiones públicas a mayor gloria de los gobernantes de turno, armas mortíferas, o todos esos gastos inconfesables que algunos hacen con las tarjetas bancarias que sostenemos ustedes y yo. Y, hablando de bancos, rechazo seguir contribuyendo a las pensiones multimillonarias de todos esos ejecutivos que han llevado al borde de la ruina a cajas de ahorro y empresas públicas o semipúblicas.

Quiero, en cambio –o, mejor dicho, exijo– que mis impuestos sirvan para pagar sueldos de maestros y personal sanitario, mejoras en escuelas y hospitales, ayudas a los discapacitados, pensiones de jubilados, medicinas para los enfermos, subsidios dignos para los parados, viviendas sociales, becas para estudiantes necesitados, y también laboratorios para investigación científica, repoblación de bosques, conservación de patrimonio, y películas y teatro y ópera y música y talleres de artes plásticas y exposiciones y bibliotecas. Quiero que la parte de mi dinero que comparto con los demás sirva para crear una sociedad más justa y más igualitaria y más feliz, y no para seguir manteniendo a esa caterva de privilegiados indiferentes a la suerte de los ciudadanos a los que representan. Lástima que todo esto no sea más que una ingenuidad.

http://www.lavanguardia.com/magazine/20130509/54373309337/angeles-caso-articulo-opinion-magazine.html

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RECIBÍ, HACE UNAS SEMANAS, UN FORMULARIO DEL CENSO PARA SU ACTUALIZACIÓN.

Y ESTE ME HA SIDO DEVUELTO, Y MIRA QUE FUI LO MAS EXPLÍCITO RELLENANDO TODAS LAS CASILLAS, INCLUSO ELABORÉ ALGO MÁS DE LO NORMAL AL RESPONDER A LA
PREGUNTA;
 
¿TIENE PERSONAS A SU CARGO O QUE DEPENDAN DE USTED?
 
YO RESPONDÍ:
 
-2 MILLONES DE INMIGRANTES ILEGALES
-1 MILLÓN DE DELINCUENTES
-5 MILLONES DE DESEMPLEADOS
-900.000 PERSONAS REPARTIDAS EN UNAS 80 PRISIONES
-350 IDIOTAS Y VIVIDORES EN EL PARLAMENTO.
-266 SENADORES.
– 17 GOBIERNOS AUTÓNOMOS.-
– 1 UNA CASA REAL ¡¡¡JODER QUE CASA REAL!!!
 

APARENTEMENTE ESTA NO FUE LA RESPUESTA ADECUADA, POR LO VISTO NO ES DEL TODO COMPLETA, ¿ME HABRÉ OLVIDADO DE ALGUIEN?

Es usted medico? (gran chiste)

Una señora, con su hijito de 10 años, está comiendo en un restaurante.
En un descuido, el chico se mete una moneda en la boca y se atraganta.

La madre intenta hacerle escupir la moneda golpeándole la espalda, dándole palmadas en el cuello, sacudiéndolo, sin éxito.

El chico ya comienza a dar muestras de asfixia y la madre , desesperada,
comienza a gritar pidiendo auxilio.

Un señor se levanta de una mesa cercana, y con pasmosa tranquilidad, sin decir palabra alguna, le baja los pantalones a la criatura, toma sus pequeños testículos, los aprieta con fuerza, y tira hacia abajo
violentamente.

Automáticamente, el niño -ante el dolor irresistible- escupe la moneda, y el señor, con la misma pasmosa tranquilidad con la que se acercó, regresa a su mesa sin decir palabra.

Al rato, la señora, ya tranquilizada, se acerca para agradecerle que haya salvado la vida a su hijo, y le pregunta:

– ¿Usted es médico?

– No señora, SOY FUNCIONARIO DE HACIENDA  experto en tocar los cojones hasta sacar la última moneda

HACIENDA: una cruda realidad

Un hombre fue citado para una investigación fiscal de Hacienda.
Asustado, le preguntó a su contable de qué manera vestirse.
– Usa harapos, para que piensen que estás en la ruina, replicó el contable.
Cuando le preguntó a su abogado, éste le dijo exactamente lo contrario:
– No dejes que te intimiden, usa tu mejor traje y corbata más elegante. Una buena presencia da credibilidad y ayudará a entablar una relación más amistosa con el inspector.
Confundido, el hombre decide preguntar a su mujer, le cuenta de los dos consejos opuestos y le pide su opinión.
– Déjame contarte una historia -dice la señora
– Cuando estaba a punto de casarme contigo, le pregunté a mi madre qué ponerme la noche de bodas y me dijo:
– Ponte una bata pesada, de franela, que te llegue al cuello, ello hará que te respete.
Pero cuando le pregunté a mí mejor amiga, me dio otro consejo opuesto:
– Ponte el negligé más pequeño que tengas, transparente y con un escote que te llegue hasta el ombligo, eso hará que te desee y afianzará vuestro amor.
El hombre protestó: s
– Pero mi amor, ¿qué tiene que ver eso con mis impuestos?
– Pues que no importa como te vistas, te van a follar igual.

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