Una lección de vida. Banqueros

Una tarde un famoso banquero iba en su enorme limusina, cuando vio a dos hombres a la orilla de la carretera comiendo césped. Preocupado, ordenó a su chofer detenerse y bajó a investigar.

Le preguntó a uno de ellos:

-¿Por qué están comiéndose el césped?

-No tenemos dinero para comida -contestó el pobre hombre-. Por eso tenemos que comer césped.

Bueno, entonces vengan a mi casa que yo los alimentaré -dijo el banquero.

-Gracias, pero tengo esposa y dos hijos conmigo. Están allí, debajo de aquel árbol.

-Que vengan también -dijo nuevamente el banquero.

Volviéndose al otro pobre hombre le dijo:

-Vd. también puede venir.

El hombre, con una voz lastimosa dijo: Lee el resto de esta entrada »

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