Conmovedora publicidad de la cerveza Guinness

La amistad no es alguien a quien conoces por un largo tiempo, sino es alguien que llega y se queda para siempre a tu lado.

Para el fotógrafo, tomar estas imágenes debió ser todo un deleite.


La amistad supera a las circunstancias, y se puede encontrar en la naturaleza como este gato y este búho… ¡¡¡¡mírelos increíble!!!

VER SOBRETODO HASTA EL FINAL. INCREIBLE…. van a ver algo maravilloso que les cambiará algunos conceptos del reino animal que poseemos

Al principio parece un vídeo más de buzos que dan de comer a peces, pero a partir del minuto van a ver algo maravilloso que les cambiará algunos conceptos del reino animal que poseemos, ¡¡¡Pura adrenalina e increíble !!!

Un libro que cuenta UNA HISTORIA SOBRE UNA UNION UNIVERSAL DE TODO EL MUNDO

Pedrito es un niño que pasa sus vacaciones en la playa, sin imaginarse jamas que conoceria a Ami, un niño extraterrestre que le msotrara la realidad mas alla de las estrellas… Como dicen muchos casi como la pelicula de “Inteligencia universal”.

ami_1.pdf

Video de un perro y un mono como amiguitos

Este video es muy gracioso, supongo que la gente que decidira verlo son los que le gusta los animales pero hay que verlo. Puedes ver mas en “Echa 1 Ojo > Videos Graciosos”.

din025.mov

historia de canelo

“Canelo” era el perro de un hombre que vivía en Cádiz. Una mascota que seguía a su dueño para todas partes y en todo momento.

Este hombre anónimo vivía solo, por lo que el buen perro era su más leal amigo y único compañero. La compañía y el cariño mutuo los hacía cómplices en las miradas y hasta en los gestos.
Cada mañana se los podía ver caminando juntos por las tranquilas calles de la ciudad cuando el buen hombre sacaba a pasear a su amigo. Una vez a la semana uno de esos paseos eran hacía el Hospital Puerta del Mar ya que debido a complicaciones renales el hombre se sometía a tratamientos de diálisis.
Obviamente, como en un hospital no pueden entrar animales, él siempre dejaba a Canelo esperándolo en la puerta del mismo. El hombre salía de su diálisis, y juntos se dirigían a casa. Esa era una rutina que habían cumplido durante mucho tiempo.
Cierto día el hombre sufrió una complicación en medio de su tratamiento, los médicos no pudieron superarla y éste falleció en el hospital. Mientras tanto “Canelo” como siempre, seguía esperando la salida de su dueño tumbado junto a la puerta del centro de salud. Pero su dueño nunca salió.
El perro permaneció allí sentado, esperando. Ni el hambre ni la sed lo apartaron de la puerta. Día tras día, con frío, lluvia, viento o calor seguía acostado en la puerta del hospital esperando a su amigo para ir a casa.

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